
La Administración de los Estados Unidos ha intensificado las presiones sobre la industria farmacéutica internacional al aproximarse la fecha límite para la aplicación de las medidas arancelarias amparadas bajo la Sección 232. Esta normativa, diseñada para proteger la seguridad nacional, busca reducir de forma drástica la vulnerabilidad y la dependencia de las cadenas de suministro externas en sectores considerados críticos.
El mecanismo implementado por el Gobierno estadounidense utiliza los aranceles como una herramienta de negociación directa con las multinacionales del medicamento. Las empresas que se enfrentan a un encarecimiento sustancial de sus exportaciones al mercado norteamericano tienen la alternativa de suscribir acuerdos de deslocalización o relocalización de su producción, un proceso conocido técnicamente como onshoring.
Aceptando estos compromisos, las compañías farmacéuticas se obligan a ejecutar planes de inversión y a trasladar la fabricación de medicamentos esenciales y principios activos farmacéuticos (APIs) a territorio estadounidense. A cambio del desarrollo de esta infraestructura local que garantice el autoabastecimiento del país, las autoridades ofrecen una reducción o exención temporal de los aranceles de la Sección 232.
Este movimiento estratégico responde a la necesidad de blindar el suministro de fármacos frente a crisis sanitarias, geopolíticas o logísticas internacionales, las cuales han condicionado el mercado global en los últimos años. Las empresas exportadoras españolas y europeas con intereses comerciales en los Estados Unidos se ven obligadas a reevaluar su competitividad global ante este nuevo marco regulatorio.
Desde la Sociedad LASEMI destacamos cómo este escenario internacional evidencia, una vez más, la fragilidad de la cadena de suministro globalizada de materias primas farmacéuticas.
Mientras las grandes potencias económicas implementan medidas proteccionistas para asegurar su abastecimiento, la formulación magistral se consolida en Europa como una herramienta de resiliencia inmediata, permitiendo a los farmacéuticos responder a las faltas de suministro mediante el uso y preparación de tratamientos personalizados.

